Mar. May 17th, 2022

Ya calentaste, estiraste un poco, tu profe te explicó el paso que correspondía para hoy, y lo hiciste varias veces hasta que salió perfecto. Ok, es hora de inmortalizar esa figura con una fotografía. Le das tu teléfono celular a tu compañer@ de clases, le explicas cómo poner la cámara y le dices que te tome una foto con él. ¡Y resulta que no hay forma ni manera de que la bendita foto salga! La figura no queda igual, o no consiguen el ángulo ideal, y cuando encuentran el enfoque que es, ya no puedes seguir intentándolo o se te atraviesa alguien a último minuto.

Ésta es una historia con la que los pole dancers podemos identificarnos muchísimo, quizás unos más que otros, pero en alguna oportunidad todos lo hemos vivido. ¿Por qué ocurre esto? Entre las posibles razones tenemos que:

  • Tal vez no hayas calentado o estirado lo suficiente, y por eso puede que tu cuerpo haya logrado la figura en los primeros intentos, pero luego de un rato te cuesta más mantener la pose.
  • Puede que hayas entendido el paso pero no del todo, y para poder quedarte en la figura durante los segundos necesarios para capturar la foto es necesario dominarlo lo suficiente. Quizá te falta aplicar un “truquito”, algo que no estás haciendo.
  • Puede que el tubo esté resbaloso, condición que va empeorando a medida que se suben más personas a él. También es posible que estés sudando más por el esfuerzo que estás haciendo, cosa que en ocasiones dificulta el agarre.
  • Es muy probable que te hayas cansado, y esto obviamente afecta tu rendimiento y tu ejecución de la figura que quieres fotografiar.
  • O simplemente, puede ser que sea cuestión de mala suerte, y que hoy no sea el día para tomar la foto.

Puede que existan más razones, lo importante no es tanto conocer el por qué sino saber qué hacer en esa situación:

  • ¡Seguridad primero! Tu protección está antes que todo, y vale más que cualquier fotografía. Si estando en la pose, sientes que estás deslizándote mucho o comenzando a caer, regresa a una posición segura, y deja la foto para después, así evitarás accidentes y lesiones.
  • Pide asistencia a tu instructor, dile que chequee si estás haciendo algo mal que, al corregirlo, te permita mantenerte más tiempo en la figura.
  • También puedes pedirle a una amiga que te ayude a llegar o mantenerte en la figura, y al momento de tomar la foto, desaparezca como por arte de magia. Pero ¡ojo! Esto deben hacerlo con muchísimo cuidado, y previa explicación del profesor acerca de cómo cuidar la respectiva postura, y sólo si con su ayuda logras mantenerte, no lo hagas si te estás cayendo, pues en lo que tu amiga se quite ¡tú irás directo al piso!
  • Asegúrate que tu cámara esté lista para disparar la foto, recuerda que cuando estás haciendo algo en el pole ¡cada segundo cuenta!
  • Si pudieron tomarte la fotografía, pero te habías movido, habías perdido el agarre, etcétera, y la imagen no salió como querías (léase, perfecta, jaja), ¡guárdala! Seguramente en tu próxima clase podrás hacerla bien, con más seguridad, tomar una nueva foto, y hasta podrás hacer un collage comparativo que muestre tu progreso.

Si definitivamente la foto no salió, ¡no te frustres! Vete a casa, descansa, si quieres repasa mentalmente el paso, busca videos de tutoriales en Internet, estudia bien cómo hacerlo, analiza cuáles son los mejores ángulos para tomar la fotografía, e inténtala de nuevo en tu próxima clase o sesión de entrenamiento. ¡Ya verás que te saldrá! Y además dentro de un tiempo, esa foto será la primera de las tantas que te tomes haciendo ese paso que luego harás con total fluidez.

Mariale Pérez González

Por admin

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