Mar. May 17th, 2022

Conocí a Carmen Hurtado en la Competencia Estrellas del Pole Dance en noviembre de 2013 y la recuerdo muy bien porque se presentó justo antes de que me tocara a mi. Coincidimos tras el escenario del Anfiteatro de El Hatillo a pesar de que ella no recuerda haberme visto ese día. Sólo las que nos hemos presentado en público haciendo Pole Dance sabemos que los nervios siempre se apoderan de uno y tanto Carmen como yo estábamos nerviosas.

Carmen es odontólogo de la Universidad Central de Venezuela. Nació en San Cristóbal pero se crió en Apure y hace varios años se estableció en Caracas para conseguir un cupo en odontología – a pesar de que alguna vez le pasó por la mente estudiar medicina. Además de trabajar actualmente por cuenta propia, Carmen va con frecuencia al gimnasio, hace step, inmortal, TRX, bailoterapia (quiere hacer barras pero cuando baje de peso porque dice que está gordita) y desde el 2012 practica Pole Dance.

Pero la dificultad que conlleva practicar Pole, Carmen la tiene más difícil porque tiene una sola pierna. Nació con agenesia de tibia y rótula y por ello desde bebé le realizaron una amputación por encima de la rodilla izquierda. “Nunca utilicé muletas ni bastón, a los cuatro años aprendí a caminar con prótesis” y además maneja automóviles, moto, ha patinado, montado bicicleta y baila. Conoció el Pole en una despedida de soltera y se dijo: “¿por qué no intentarlo? Soy una persona que nunca me he permitido decir que no puedo, tengo que probar. Si al final no lo logro al menos lo intenté”. carmen2

Es en el 2012 que Carmen conoce a Zamari Blanco, directora de Sport Dancing Academy y de Fundavida, organización que nace con la finalidad de ayudar a personas con cáncer y otras discapacidades a través del Pole Dance. Se integra tanto a la academia como a la fundación para no sólo practicar esta actividad sino convertirse en las buenas amigas que son el día de hoy. Zamari se inició en la academia Joy Pole Dance hace cinco años y luego en Vertical Dance Fitness buscando un deporte agradable luego de haber sido operada de cáncer.

Yo me preguntaba: ¿Pole con una sola pierna? ¡Si ya teniendo las dos se me hace difícil! y Zamari dice que no es fácil, especialmente para los instructores, ayudarles y enseñarles a las personas con discapacidad de Fundavida. “A veces me amarro una pierna para evaluar cómo pudiera Carmen realizar un giro, por ejemplo”, confiesa Zamari.

El Pole para Carmen es algo que le gusta y apasiona. “Me veo como una competidora en un escenario haciendo una gran cantidad de cosas. Aunque ahora no las haga yo sé que las voy a lograr en un futuro”, dice. “Además hice muchas amistades y he encontrado que puedo hacer muchas cosas – más de las que ya he hecho – apoyo y autoestima full ‘pa arriba”, agrega.

Sobra decir que cuando Carmen me comenta que desea competir, viajar, llevar el Pole a otros países, se convierte para mi en una gran inspiración y me trae una tremenda admiración. “Las competencias son el objetivo”, asegura, y si hasta ahora nunca se ha permitido decir “no puedo” seguramente la veremos compitiendo.

Por: Ermelinda Maglione

Poledancer y directora de Pole Dance Venezuela

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