Mié. May 18th, 2022

 El pole dance ha evolucionado y se ha convertido en una disciplina que de hecho aspira a ser incluida en un futuro no muy lejano como deporte dentro de las olimpíadas, por tratarse de una actividad física que requiere de condiciones, preparación, entrenamiento y mucho control corporal. Pero, como su nombre bien lo indica, se trata en esencia de un baile y es por eso que su desarrollo no puede limitarse al aprendizaje y ejecución aislada de los movimientos que lo conforman, sino que también es necesario incluir en él la realización de secuencias de baile que permitan concatenar un paso o figura con otro, y así poder crear un performance completo.

Y es que además de que forma parte intrínseca de su concepto, hay que reconocer que bailar regularmente a la hora de realizar nuestra práctica de pole puede ayudar a que el aprendizaje en clase sea mucho más sencillo. Según Barbara Craddock, reconocida bailarina profesional y coreógrafa, en su artículo “Los beneficios de bailar”, la danza cuenta con los siguientes puntos a su favor, que podemos considerar muy favorables para mejorar nuestra práctica personal en el pole:

– Por tratarse de una actividad cardiovascular, mejora nuestra capacidad pulmonar así como la flexibilidad y firmeza de los músculos, lo que nos permitirá realizar con más comodidad figuras en la barra, y con mucho menos riesgo de lesionarnos.

Fortalece los huesos y ayuda a lubricar las articulaciones, cosa que resulta súper conveniente al momento de entrenar y ejecutar secuencias en el pole, y que ayuda a prevenir además las temidas osteoporosis y artritis.

– Como al bailar hay que tener siempre una posición erguida con la espalda recta, luego de la práctica constante el cuerpo se va adaptando a mantenerla, lo que acarrea una notable mejoría en nuestra postura y que hará que nuestras figuras se vean aún más limpias.

– El baile favorece el equilibrio y la coordinación, fortaleciendo así los músculos, disminuyendo la propensión a lesiones y mejorando la coordinación y los reflejos en general, todas ellas condiciones de altísima utilidad al estar trepad@s a unos cuantos metros de altura en el tubo.

– Por si fuera poco, al bailar a un ritmo relativamente acelerado se logran quemar muchas calorías, más aún si se le combina con la realización de pasos de pole que por lo general requieren un extra de esfuerzo físico.

– Los beneficios no se limitan al cuerpo, pues al bailar nuestra mente también trabaja recordando los pasos y manteniéndose concentrada en ellos. Esto sumado al hecho de que por lo general las coreografías se practican más de una vez, permite en muchos casos aprender de memoria los pasos de pole que están incluidos en la coreo que estamos ejecutando. Hasta puede ocurrir que hayamos repetido un paso muchas veces en clase, y no es sino hasta que lo hacemos en una coreografía que logramos que nos salga del todo bien (lo digo por experiencia propia, jajaja).

– El baile hace que generemos endorfinas que ayudan a combatir el estrés, las angustias y preocupaciones en general. Al sentir la música e internalizarla para interpretarla a través de la danza, la mente y el espíritu se expanden, obteniendo consecuentemente un gran crecimiento a nivel personal. Una actividad que hace tanto bien tanto a nivel físico como emocional, y que nos pone de tan buen humor y en contacto con nosotr@s mism@s, sin lugar a dudas tiene que ayudar a sentir más confianza y seguridad cada vez que subimos al tubo a realizar una compleja figura, que sabemos no es tarea fácil.

Finalmente yo agregaría que, además de todos los beneficios mencionados, el baile permite vencer miedos y descubrir facetas que desconocíamos de nosotros mismos. Puede que haya en ti un verdadero artista que aún no sabes que existe, y que se abra paso gracias a la inclusión de esta actividad en tu rutina.

Por eso te recomiendo que cada vez que tu instructor de pole asigne una coreografía en clase, la practiques con todo el entusiasmo posible, sin ponerte limitaciones pensando que lo tuyo no es el baile, pues traerá muchos puntos que sumar a tu desempeño en la barra. Y si ya practicas algún tipo de danza, permite que lo que desarrollas gracias a ella se integre por completo a tu práctica de pole dance. Sea cual sea tu caso, verás cómo en poco tiempo comenzarás a notar tu propia evolución como pole dancer.

Mariale Pérez González

Por admin

2 comentarios en «¿Puede ayudarte el baile en tu práctica de pole?»
    1. Hola, te estás comunicando con Pole Dance Venezuela. Lo ideal sería que llames a la escuela que te interesa directamente. ¡Saludos!

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