Sáb. Oct 1st, 2022
lesiones pole dance

Si hay algo que puede frenar a muchos de empezar a practicar un determinado deporte es el miedo a las lesiones. Pues, en efecto, no es lo mismo practicar motocross que hacer crossfit. Y aunque una parezca más sencilla que la otra, ambas tienen riesgos asociados; no obstante, esto no quiere decir que siempre deban ocurrir.

Ya que en una nota previa expusimos las lesiones que más suelen afectar a los poleristas, consideramos útil hablar también sobre cómo evitarlas. Porque, ciertamente, es posible hacerlo y para ello no es necesario hacer inversiones cuantiosas en equipos de seguridad, por ejemplo; bastará con un entrenamiento adecuado, disciplina y un comportamiento enfocado en la mejora del estilo de vida.

Y como siempre es válido contar con la opinión de un experto, nuevamente, Alexander Chaviel, terapeuta integral radicado en nuestra capital, nos orienta sobre este tema.

¿A qué se deben las lesiones en el pole dance?

Partamos de la evidencia científica. Quizás una de las mayores referencias sobre el tema de las lesiones la proporcionó una encuesta global realizada en 2019. Sus resultados revelaron que el 54,5% de las lesiones más comunes en pole dance ocurrían en algún tejido de los hombros; luego, estaban la muñeca y la espalda con 34,2% y 24,7% de las lesiones respectivamente.

Esto puede resultar muy desmotivador para quienes tienen interés en este deporte, pero se sienten seguros respecto a su seguridad. Pero antes de dar por hecho que es peligroso, es necesario evaluar el porqué de dichas lesiones y, en especial, por qué ciertas áreas son más afectadas que otras.

Chaviel explica que, en general, las lesiones asociadas al pole dance pueden ocurrir por dos razones: sobre uso y mala praxis. La primera, como sugiere su nombre, se refiere al uso continuo de ciertas partes del cuerpo, el cual termina superando su capacidad de regeneración. La segunda se debe a comportamientos imprudentes durante la práctica.

¿Se pueden evitar las lesiones de pole dance?

Reconocemos que las probabilidades asociadas a la naturaleza de la actividad juegan un papel, pero también podemos hacer de nuestra parte para evitarlas. Porque, sí, las lesiones asociadas a la práctica de pole dance se pueden evitar y no es tan difícil como muchos podrían imaginar.

De hecho, Chaviel ha sido muy claro respecto a la forma de evitar lesiones en esta disciplina y el estilo de vida es una de las vías más importantes.

Mantener un estilo de vida saludable

Muchas veces los atletas no toman en cuenta el sueño ni la hidratación, dos aspectos indispensables para el deporte y para la regulación de la microbiota intestinal y la salud muscular. La alimentación es uno de los puntos más importantes; esta debe ser rica en macronutrientes y micronutrientes y, de ser necesario, complementarse con suplementos.

Algunas poleristas “han tenido que calibrar su dieta, tomando en cuenta sus aminoácidos, vitaminas, minerales, electrolitos y el resto de macronutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos complejos)” para mejorar su desempeño y evitar o recuperarse de lesiones.

Tomar suplementos bajo una correcta asesoría

Como experto, Chaviel señala que, al ser una actividad multinivel, hay muchos recursos adicionales para mejorar la salud de las personas y su resistencia al practicar. Los suplementos están muy recomendados, pero su administración debe ir de la mano de especialistas que hagan una evaluación previa. Algunas personas podrían necesitar vitamina B12, otras, más aminoácidos.

“Por ejemplo, una persona que creció con una dieta muy variada y balanceada dista mucho de necesitar suplementos en comparación con otra persona que tuvo una prácticamente mono-dieta”, explicó. Porque, a pesar de ser balanceada, esta “podría carecer de algunos nutrientes indispensables para ciertos procesos del organismo”, por lo es más probable que necesite de suplementos.

Destaca también que las personas mayores de 40 años suelen tardar más en sanar, pero la suplementación y la paciencia son claves para lograrlo. La edad, en efecto, puede predisponer y retardar la curación de lesiones, la disciplina y la correcta asesoría médica harán la diferencia.

Cumplir con el entrenamiento inicial

Como ya indicamos, el pole dance es una actividad sumamente exigente y no todos pueden hacer las acrobacias en el primer intento. La regla general es llevar a cabo un entrenamiento cardiovascular y con peso para tonificar, fortalecer y mejorar la respiración. Saltarse este paso casi siempre conduce a lesiones graves.

Hacer calentamiento siempre

Los estiramientos y el ejercicio antes de cada práctica también son indispensables. Recuerda que el pole dance amerita agilidad, flexibilidad y fuerza; el cuerpo debe estar en óptimas condiciones para practicarlo.

Verificar que la barra esté bien instalada

Podría parecer una exageración, pero nunca está demás. Las barras deben estar bien sujetas y estáticas para poder practicar sin riesgos. Si notas que algo no anda bien, lo mejor es que no la uses y lo reportes.

Precaución al entrenar

Todo esto nos lleva a una recomendación válida para todos los deportes: la precaución. Y es que la mejor forma de prevenir accidentes es identificando los riesgos y evitándolos con comportamientos adecuados. En este caso, los mencionados previamente. Aquí tienes cinco tips para resbalarte menos al entrenar, por ejemplo.

Esto podría ser más sencillo también practicando en una academia o contando con instructor debidamente capacitado para orientarte durante cada sesión. Además, si algo sale mal, este también podrá ayudarte y corregirte. En este sentido, destaca la minuciosidad de la asesoría de academias como Jenel Pole Sport & Fitness y Centro CAFI, ambas en Caracas.

La importancia de recuperarse por completo de lesiones previas

En este mismo orden de ideas, hay otro aspecto que destacar: la recuperación cuando ya ha ocurrido una lesión. Ciertamente, algunos accidentes pueden causar dolor, moretones, raspones o condiciones más complejas, pero sea cual sea, es importante siempre colaborar con su sanación.

Un error común entre los deportistas es intentar superar su umbral de dolor para continuar practicando e incluso competir. Pero esto, ciertamente, es un grave error que puede incluso costar toda una carrera deportiva.

De hecho, un estudio publicado en la revista Nature este año reveló que los poleristas con menor nivel de experiencia en entrenamiento que sufrieron una lesión, que no se recuperaron por completo y volvieron a practicar ante de lo previsto tenían más riesgo de sufrir una nueva lesión.

Por lo tanto, cuando un polerista se lesiona, lo más prudente es acudir a un especialista (fisiatra o traumatólogo) que evalúe el problema. Estos se encargarán de ordenar estudios radiológicos (de ser necesarios), así como de recetar analgésicos, antiinflamatorios y reposo.

Chaviel, que ha tratado de cerca una amplia variedad de casos, considera que primero es necesario “evaluar si el dolor es crónico o agudo”, indicó. “Eso es esencial para definir que estudios radiológicos se pudieran necesitar o si se puede prescindir de ello”.

Además, destacó la importancia de evaluar de forma cercana el problema del paciente. Como terapeuta, “te tienes que acercar a tu paciente y palpar lo que duele, escuchar su historia, preguntar bastante”, dijo. “No es ver una pantalla mientras te hablan”.

También es necesario que los pacientes sean sinceros respecto a lo que sienten. De este modo, el especialista puede llegar a un diagnóstico acertado y, por ende, recetar terapias o tratamientos acordes. Porque, enfatiza Chaviel, “no hay mejores o peores, solo hay recursos que se usaron en un momento incorrecto y otros muy acertados”.

Evita practicar pole dance si…

En definitiva, es un hecho que el pole dance puede ofrecer una variedad de beneficios fisiológicos y psicológicos a quienes lo practican y, por ende, una mejora a la salud general. Pero esto no quiere decir que todos, sin excepción, pueden practicarlo. De hecho, hay contraindicaciones bien definidas que no podemos pasar por alto y que, de hacerlo, podrían causar lesiones peores.

Tienes hernias discales

Las hernias discales son muy comunes y muchas personas ni siquiera saben que las tienen. El hecho es que el pole dance está desaconsejado totalmente para estos casos por obvias razones. Algún giro, pirueta o inclinación podría sumar estrés a la vértebra lesionada y agravar su condición.

Tienes lesiones del manguito rotador

Pasa igual con las personas que tienen lesiones del manguito rotador. Como ya indicamos, las lesiones en el hombro son muy comunes en el pole dance y gran parte del esfuerzo realizado se enfoca en esta región. Las consecuencias pueden ser tendinitis, bursitis y desgarros que pueden ser muy dolorosos.

Tienes un esguince de muñeca

Aunque el esguince es una lesión menor, tampoco se recomienda que alguien que lo padezca empiece o continúe practicando con las barras. La razón es obvia también: las muñecas tienen una participación activa en el entrenamiento. El esfuerzo continuo puede empeorar las lesiones.

Estás embarazada

Y si bien muchas mujeres embarazadas pueden continuar su entrenamiento fitness durante la dulce espera, en pole dance la historia es diferente. La cantidad de esfuerzo a realizar, el aumento de peso y el riesgo de caídas o lesiones hace que esta disciplina sea peligrosa para esta etapa. [r1] 

Pero, como nos explicó el mismo Chaviel, las contraindicaciones son prácticamente las mismas que para cualquier otro deporte. “Fuera de condiciones de salud que realmente te impidan hacer cualquier tipo de actividad física, creo que no hay contraindicaciones adicionales para practicarlo”, concluyó.

De modo que la mejor cura es la prevención, y en el pole dance este es un aspecto que siempre hay que tener en cuenta.


Un comentario en «¿Cómo evitar lesiones al practicar pole dance?»

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